miércoles, 14 de marzo de 2012

Fine and mellow

Fine and Mellow
De la película Sound of Jazz
emitida por CBS Television Broadcast el 8 de diciembre de 1957
Intérpretes: Billie Holiday (vocal), Lester Young (saxo tenor), 
Roy Eldridge (trompeta), Doc Cheatham (trompeta), 
Vic Dickenson (trombón), Coleman Hawkins (saxo tenor), 
Gerry Mulligan (saxo barítono), Mal Waldron (piano), 
Osie Johnson (batería), Milt Hinton (bajo), 
Ben Webster (saxo tenor), Danny Barker (guitarra).

viernes, 9 de marzo de 2012

Jazz Song

Año: 2007
Animación: Alumnos de ESDIP
Producción: ESDIP

Defraudado

«Vota por el candidato que menos prometa, 
así quedarás menos defraudado»


Bernard Baruch (1870–1965), financiero, 
especulador y consultor político norteamericano

martes, 6 de marzo de 2012

De festejos literarios


Era mi época de rebeldía. La edad de la punzada, como se le dice en México. 
Ya había leído unos cuantos cuentos de él. Un año antes mi padre me había regalado Cien Años de Soledad, el libro de libros, de acuerdo a su descripción. Realmente 
me daba un poco de pereza leerlo, ya que en ese tiempo estaba más motivado por la música que por la lectura.

Después de una escapada de la escuela, en la que me fui a la playa todo el día, mi regreso a casa fue todo menos placentero. Mis padres se habían enterado y me esperaban para reprenderme. Después de una discusión interminable –los padres no entienden a los adolescentes-, decidí refugiarme en mí mismo.

Salí al jardín de la casa y me recosté en la hamaca. No quería saber nada de nadie. Y la mejor manera de abstraerme era leyendo algo. Vi el libro en mi habitación y decidí llevármelo a mi universo de incomprensión. Y la incomprensión se convirtió en un realismo mágico.

Cinco horas después de lectura ininterrumpida, descubrí al que sería una guía imprescindible en mi vida. Gracias Gabo por Macondo, por Santiago Nasar, 
por Eréndira, por el Coronel y su gallo, por las putas tristes, por los secuestros, 
por los laberintos y por encima de todo, por existir.

Felices 85.
choche

Construcción


Construcción (Construçao)
Letra y música: Chico Buarque

Amó aquella vez como si fuese la última,
Besó a su mujer como si fuese la última,
Y a cada hijo suyo cual si fuese el único
Y atravesó la calle con su paso tímido.
Subió a la construcción como si fuese máquina,
Irguió en el armazón cuatro paredes sólidas,
Ladrillo con ladrillo en un diseño mágico,
Sus ojos embotados de cemento y lágrimas.
Se sentó a descansar como si fuese sábado,
Comió feijão y arroz cual si fuese un príncipe,
Bebió y sollozó como si fuese un náufrago,
Danzó y carcajeó como si oyese música
Y tropezó en el cielo con su paso alcohólico.
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro.
Y acabó en el suelo como un bulto fláccido.
Agonizó en el medio del paseo público.
Murió a contramano interfiriendo el tránsito.

Amó aquella vez como si fuese el último,
Besó a su mujer como si fuese única,
Y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo
Y atravesó la calle con su paso alcohólico.
Subió a la construcción como si fuese sólida,
Irguió en el armazón cuatro paredes mágicas,
Ladrillo con ladrillo en un diseño lógico,
Sus ojos embotados de cemento y tránsito.
Se sentó a descansar como si fuese un príncipe,
Comió feijão y arroz como si fuese el máximo,
Bebió y sollozó como si fuese máquina,
Danzó y carcajeó como si fuese el próximo
Y tropezó en el cielo cual si oyese música.
Y flotó por el aire cual si fuese sábado,
Y terminó en el suelo como un bulto tímido.
Agonizó en el medio del paseo náufrago.
Murió a contramano interfiriendo el público.

Amó aquella vez como si fuese máquina,
Besó a su mujer como si fuese lógico,
Irguió en el armazón cuatro paredes flácidas,
Se sentó a descansar como si fuese un pájaro,
Y flotó en el aire cual si fuese un príncipe,
Y terminó en el suelo como un bulto alcohólico.
Murió a contramano interfiriendo el sábado.

lunes, 5 de marzo de 2012

De hipocresías religiosas y políticas

«Si hay un dios, debes verlo, y si hay un alma, debes sentirla. 
Si no, es mejor no creer. Es mejor ser un ateo confeso que un hipócrita».

Swami Vivekananda (1863-1902).
Ilustración: Dmitri Vrubel, Mein Gott hilf mir, diese tödliche Liebe zu überleben
East Side Gallery, Berlín. (Detalle).
choche